domingo, 24 de octubre de 2010

La Sociedad de los Pies Voladores

Ando preocupada porque me cuesta sentarme a dibujar. Me faltan ideas. Hoy mientras releía el libro de Rodari, “Gramatica de la fantasia” buscando una ayuda me encontré con una frese que en la primer leída había pasado por alto. En el prefacio Rodari cita a Novaris “Si tuviéramos también una Fantástica, como hay una Lógica, se habría descubierto el arte de inventar”. Me quedé pensando todo el día en esa frase.

No recordaba exactamente quien era Novaris así que googlié y me entretuve conociendo a este caballero romántico que me había presentado amablemente el amigo Rodari. Me sentí identificada con él y su búsqueda de aquello inalcanzable. Siento una necesidad constante de controlarlo todo, y a causa de eso necesito saberlo todo (es imposible soy consciente de eso). El problema más grave es que soy una persona olvidadiza (MUY OLVIDADIZA) y para no perder todo lo que me resulta importante suelo escribir “apuntes” o “biblias” según el caso. Y pensé a partir de esa frase debería hacer algunos apuntes de lo que a mí me resulta importante a la hora de crear. Y luego me acordé del facebook y los blogs y la posibilidad de comunicarse y compartir y me dije debería haber una especie de club donde toda la gente que esté relacionada con la creación, no importa lo que haga comparta sus “técnicas” y reflexione sobre el acto de la creación. Ya al final dije “Hay que escribir una manifiesto!”. Pero luego reflexioné que cada uno tiene sus formas y que hacer un manifiesto seria limitar algo que no tiene límites. Estaría matando la creación.

Y ahí es donde surgió la idea de crear una Sociedad abierta donde cada uno tenga su propio manifiesto, que siempre esté inacabado y que sea modificable o desechable. Solo con la idea de compartir y reflexionar. Y dejar un poco volar a los pies lejos de la tierra.

Aquí comienzo entonces Mi Manifiesto sobre la creación:

#1 . Nunca generar una imagen previa de lo que voy a hacer. La mente vuela más alto que las manos y las desilusiones por no lograr lo que me propongo arruinan todos los proyectos. Si la mente no hace un plan, las manos me sorprenden con sus habilidades. Solo hacer un boceto rápido e improvisar en el camino. La presión sobre mi misma disminuye y todo sale más fresco.

Ya veremos como sigue esto…